Derecho civil y contratos

Prestar dinero a un amigo y reclamarlo si no paga

Por la Redacción de AbogadoAI · Actualizado el 24 de junio de 2026 · Lectura 12 min · 🇬🇧 Read in English

Prestar dinero a un amigo o a un familiar es un acto de generosidad muy común, pero cuando la confianza se quiebra y el deudor no devuelve lo prestado, la situación puede convertirse en una pesadilla tanto personal como financiera. En España, es habitual realizar estos préstamos "de palabra" o mediante simples mensajes de WhatsApp, bajo la creencia de que la informalidad facilita las cosas. Sin embargo, el ordenamiento jurídico español exige cumplir con ciertas formalidades para evitar problemas con la Agencia Tributaria y, sobre todo, para garantizar que recuperarás tu dinero si las cosas se complican. A continuación, te ofrecemos una guía completa y detallada para blindar tu dinero antes de prestarlo y saber exactamente cómo reclamarlo por la vía legal si no te lo devuelven.

El préstamo de dinero entre particulares (amigos, familiares o conocidos) es una figura jurídica plenamente regulada en España. No se trata de un simple acuerdo moral, sino de un contrato con fuerza de ley entre las partes firmantes.

El Código Civil y el contrato de mutuo

La regulación de fondo se encuentra en el Código Civil español. El artículo 1740 define el contrato de préstamo, distinguiendo el comodato (préstamo de una cosa no fungible) del simple préstamo o mutuo. En el caso del dinero, hablamos de un contrato de mutuo: una parte entrega a la otra dinero con la condición de devolver otro tanto de la misma especie y calidad.

El artículo 1753 del Código Civil establece que el que recibe el préstamo adquiere la propiedad del dinero y está obligado a devolver al acreedor otro tanto de la misma especie y calidad.

¿Es obligatorio cobrar intereses?

Rotundamente no. El artículo 1755 del Código Civil señala que no se deberán intereses sino cuando expresamente se hubiesen pactado. Por lo tanto, en España los préstamos entre particulares se presumen gratuitos (sin intereses) a menos que se acuerde lo contrario por escrito.

El control de Hacienda (Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales)

Uno de los errores más graves es pensar que, al ser un préstamo entre amigos, la Agencia Tributaria (Hacienda) no debe enterarse. Todo préstamo entre particulares debe registrarse obligatoriamente.

Aunque el préstamo esté libre de intereses (gratuito), está sujeto al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-AJD). La buena noticia es que, según la legislación fiscal española, los préstamos entre particulares están exentos de pagar este impuesto, pero sigue existiendo la obligación de presentar la liquidación (Modelo 600) ante la delegación de Hacienda de tu Comunidad Autónoma en el plazo de 30 días hábiles desde la firma del contrato. Si no lo haces, Hacienda puede sospechar que se trata de una donación encubierta y exigir al que recibe el dinero el pago de impuestos elevados, además de imponer sanciones a ambas partes.

Cómo blindar el préstamo: El contrato por escrito

Para tener garantías reales de recuperar el dinero, el acuerdo verbal no es suficiente. Aunque el Código Civil reconoce la validez de los contratos verbales, en la práctica, si el deudor niega la deuda, la carga de la prueba recae sobre ti, y demostrar la existencia del préstamo sin documentos es sumamente complejo.

El préstamo debe formalizarse mediante un contrato privado de préstamo. Este documento debe contener, como mínimo, los siguientes datos:

Para mayor seguridad jurídica, el contrato puede elevarse a escritura pública ante notario, lo que agilizará enormemente cualquier reclamación judicial posterior, aunque esto conlleva unos costes notariales asociados.

Ejemplo práctico: El préstamo de Carlos a Sofía

Para entender cómo funciona este proceso y la importancia de la documentación, analicemos el siguiente caso práctico:

> Ejemplo: Carlos decide prestar a su amiga Sofía la cantidad de 6.000 € para que pueda pagar la reforma de su local comercial. Ambos firman un contrato privado de préstamo el 1 de febrero de 2023. En el contrato se pacta que el préstamo es gratuito (0% de interés) y que Sofía devolverá el dinero en 12 cuotas mensuales de 500 €, comenzando el 1 de marzo de 2023. Carlos transfiere los 6.000 € desde su cuenta bancaria a la de Sofía, escribiendo en el concepto: "Préstamo personal según contrato de fecha 01/02/2023". Al día siguiente, presentan el Modelo 600 en Hacienda, quedando el préstamo registrado y exento de impuestos. > > Sofía paga puntualmente las primeras 4 cuotas (2.000 €), pero a partir de julio deja de pagar debido a problemas financieros. En diciembre, tras varios intentos de comunicación infructuosos, Carlos decide iniciar la reclamación legal. Al disponer del contrato firmado, del justificante de la transferencia de 6.000 € y de los extractos bancarios que demuestran que solo recibió 2.000 €, Carlos tiene todas las pruebas necesarias para ganar el juicio de forma rápida. La deuda líquida y exigible que reclamará asciende exactamente a 4.000 €.

Trámites prácticos paso a paso para reclamar el dinero

Si has prestado dinero y el plazo de devolución ha vencido sin que hayas recibido el pago, debes seguir una estrategia ordenada para maximizar las opciones de recobro sin desgastar innecesariamente la vía judicial si no es preciso.

Paso 1: Reclamación amistosa (Vía extrajudicial informal)

Antes de iniciar trámites legales, contacta con el deudor por escrito (preferiblemente por WhatsApp o correo electrónico para que quede constancia). Explícale que el plazo ha vencido y proponle un plan de pagos flexible si tiene problemas de liquidez. Guarda copia de todas las respuestas donde el deudor reconozca explícitamente que te debe el dinero.

Paso 2: El requerimiento formal de pago (Burofax)

Si la vía amistosa falla, debes enviar un burofax con acuse de recibo y certificación de texto. Este es un servicio de Correos que demuestra legalmente que el deudor ha recibido una reclamación de pago y el contenido exacto de la misma. En el burofax debes:

El burofax es una prueba documental clave ante los tribunales y, a menudo, presiona al deudor lo suficiente como para que pague por miedo a ir a juicio.

Paso 3: El Proceso Monitorio (Vía judicial)

Si el burofax es ignorado, la vía idónea en el derecho procesal español es el Juicio Monitorio, regulado en la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) en sus artículos 812 a 818. Es un procedimiento rápido diseñado específicamente para reclamar deudas dinerarias, líquidas, determinadas, vencidas y exigibles.

Una vez admitida la demanda, el juzgado dará un plazo de 20 días hábiles al deudor para que pague o se oponga formalmente por escrito detallando sus motivos.

Paso 4: Ejecución de bienes (Embargo)

Si el deudor no paga ni se opone en el plazo de 20 días, el juzgado dictará un decreto que pondrá fin al proceso monitorio, permitiéndote solicitar la ejecución de la resolución. Esto significa que podrás pedir al juez el embargo de las cuentas bancarias, nóminas, devoluciones de Hacienda o bienes del deudor hasta cubrir el total de la deuda más los intereses de demora y las costas del proceso.

Plazos, importes y cifras clave que debes conocer

En el ámbito civil y fiscal español, los plazos y las cantidades determinan la estrategia legal a seguir. Estas son las cifras y límites que debes memorizar:

Errores que debes evitar

Cometer errores durante el proceso de préstamo o de reclamación puede hacer que pierdas tu dinero de forma definitiva o que te enfrentes a sanciones legales. Evita siempre lo siguiente:

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Sirven los mensajes de WhatsApp como prueba de un préstamo?

Sí, en el derecho procesal español los mensajes de WhatsApp, correos electrónicos y grabaciones de voz son admisibles como prueba digital. Sin embargo, para que tengan plena validez en un juicio si la otra parte los impugna, es posible que necesites aportar un informe pericial informático que certifique que los mensajes no han sido manipulados, o bien que el deudor reconozca su veracidad durante la vista judicial. Siempre es mejor tener un contrato firmado.

¿Qué pasa si el deudor se declara insolvente?

Si el juez dicta una orden de embargo pero el deudor no tiene dinero en sus cuentas, no tiene nómina ni propiedades a su nombre, se le declarará en situación de insolvencia provisional. La deuda no desaparece; el juzgado archivará el caso temporalmente y tú podrás solicitar la reapertura del proceso de ejecución en cuanto el deudor mejore su situación económica (por ejemplo, si encuentra trabajo, hereda bienes o recibe una ayuda estatal).

¿Puedo cobrar intereses a un amigo por el préstamo?

Sí, es perfectamente legal pactar intereses en un préstamo entre particulares. No obstante, el tipo de interés acordado no debe ser desproporcionado. En España, la Ley de Represión de la Usura (Ley de 23 de julio de 1908) sanciona los préstamos con intereses notablemente superiores al normal del dinero y manifiestamente desproporcionados. Se aconseja utilizar como referencia el Interés Legal del Dinero publicado anualmente en los Presupuestos Generales del Estado.

¿Qué diferencia hay entre un préstamo y una donación a efectos fiscales?

La diferencia principal radica en la obligación de devolución y en el pago de impuestos. En el préstamo, el dinero debe ser devuelto y la operación está exenta de impuestos si se registra debidamente. En la donación, transmites el dinero de forma gratuita y definitiva, sin esperar devolución. Las donaciones no están exentas y obligan a quien recibe el dinero a pagar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, cuyo coste varía sustancialmente según la Comunidad Autónoma y el grado de parentesco.

En resumen

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